Para ver mejor el blog, puedes ampliar y reducir el tamaño pulsando a la vez las teclas Ctrl y + o -. Presionando además F11, aparecerá en modo de pantalla completa.

lunes, 9 de enero de 2017

Modernismo y 98. La crisis de fin de siglo




Bueno, ya estamos de vuelta de las vacaciones y abordamos un nuevo año, que siempre esperamos que sea mejor que el anterior.



Por cierto: ¿cómo dirías que ha sido el año que dejamos atrás? ¿Qué cosas recuerdas? ¿Qué eventos han afectado al mundo y a los españoles?

Todos los años, el jefe del estado hace su valoración sobre estos mismos temas. Aquí tenemos la del 2016:


Lo interesante de este discurso es que el rey no es un político ni tampoco un ciudadano que da su opinión: su función es representar a todos los españoles. Sin embargo, es éste un objetivo muy ambicioso y tal vez irrealizable. Aquí encontramos las opiniones de algunos sectores de la política: 

El PP percibe el "mensaje claro" del Rey a "populistas y secesionistas"


Desde el Partido Popular, el vicesecretario general de Comunicación, Pablo Casado, ha calificado el discurso de "optimista y ambicioso", con un "mensaje claro a los populistas y secesionistas".


Casado ha destacado el mensaje de "unidad frente a quien intenta separar y a los que intentan hacer valer sus intereses partidistas por encima de los generales".

Casado ha afirmado que fue un discurso que ha llegado "al nivel de la calle", y en el que ha recapitulado el pasado reciente, ha apelado al presente y a la necesidad de unión y ha hablado de futuro mirando a los jóvenes.

Podemos critica el discurso del Rey y le acusa de "no escuchar a la gente"


Pablo Echenique, ha acusado a Don Felipe de ser un Rey "que ha elegido no escuchar a la gente", dejando fuera a una buena parte de la población. "Nos ha parecido un discurso que podría haber suscrito Mariano Rajoy de principio a fin"

El número tres de Podemos ha incidido en que "dejó fuera las causas de los males de su pueblo", como la violencia machista o los españoles que han tenido que emigrar, o que su "única cesión a la obvia plurinacionalidad" de España sea "saludar en cuatro idiomas".


Asimismo, ha recriminado expresamente la manera de abordar en el discurso la crisis económica, "como si se tratase de un fenómeno meteorológico". Así, ha advertido al Rey que si "hubiera escuchado a millones de españoles" sabría que las "verdaderas causas" están "en los grandes poderes económicos, los privilegiados y los delegados parlamentarios de esos poderes".



El PSOE valora el "contenido social" del mensaje




El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, ha valorado el contenido social del discurso, con la mirada más puesta en el futuro que en el pasado y en el que destacó lo que une a los españoles por encima de los que pueda diferenciarles.

Los socialistas coinciden con el monarca en la confianza en el país y en reconocer el esfuerzo que han hechos los españoles para enfrentarse a la crisis, y consideran "muy acertado" que el monarca haya hecho un llamamiento para luchar contra la desigualdad.

C's: el Rey trató temas que son "fundamentales para la España de hoy"




Por su parte, el vicesecretario general de Ciudadanos , José Manuel Villegas, ha considerado que el Rey trató anoche "temas que son fundamentales para la España de hoy" y ha subrayado que su partido está "básicamente de acuerdo" con las ideas que transmitió el monarca.



PNV: un mensaje "buenista, contradictorio y negacionista"




El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, ha afirmado que el mensaje transmitido anoche por el rey Felipe VI fue "en lo social buenista, en lo político contradictorio y en lo territorial negacionista".

"Los nacionalistas vascos no negamos que existe una nación española, pero la casa real y los gobiernos de turno sí niegan la existencia de una nación vasca, que es el sentimiento de muchos vascos", ha señalado Esteban.

"Si en la España de hoy no puede caber la negación de otro, debía empezar a apuntárselo la propia casa real", ha añadido.

En resumen: ¿sobre qué temas versó el discurso de Navidad? ¿De qué habrías hablado tú? 

Desigualdades         Felicidad        Sanidad           Amor
Educación       Deportes       Violencia          Guerras
Bancos           Tecnología        Futuro               ETC...
Empleo       Arte       Hambre















  Y bien: ¿desde cuándo preocupan esos temas? ¿Son siempre los mismos o van cambiando con el tiempo? En el siguiente artículo se habla de algunas posibles coincidencias entre dos épocas muy distintas. Anota las correlaciones que establece:



La «crisis de fin de siglo» se ha convertido en una frase acuñada por la historiografía para aludir a la que se produjo hace 100 años en el paso del siglo XIX al XX. El año 1898 se ha convertido en referencia simbólica obligada al estudiar dicha crisis, aunque hoy hay acuerdo generalizado en señalar la complejidad de aquella fecha, que no podemos identificar sólo con una derrota militar, sino como el eje de un proceso de cambio en profundidad de la sociedad española en su conjunto. [...]
El hecho es que observo una extraordinaria similitud entre el periodo 1875-1898 del siglo pasado y las mismas fechas del presente. Veamos. En 1875 se produjo una importante ruptura histórica con motivo de la restauración borbónica; desde [...] un periodo de turbulencias políticas roto precisamente en 1875 con la subida al trono de Alfonso XII y el inicio de un proceso de relativa estabilidad nacional. Pues bien, en 1975 se produce otra ruptura histórica con la muerte del general Franco, que constituyó un régimen dictatorial de excepción, y el inicio de una transición política a la democracia que tuvo su hito histórico en la Constitución de 1978.
La similitud 1875-1975 vuelve justamente a repetirse con la de los años 1898-1998. En el 98 pasado terminó un ciclo histórico con la pérdida de las últimas colonias de ultramar; el fin del ciclo imperial que tuvo su origen con el descubrimiento de Colón en 1492, llevó a hablar del momento de máxima decadencia de la nación española, lo que condujo a un proceso de renovación y de cambio claramente perceptible desde nuestro mirador. Pues bien, en 1998 se vuelve a producir el fin de otro ciclo histórico como consecuencia de la entrada en vigor del euro en la economía española; a nadie se le escapa lo que esto tiene de pérdida en la soberanía nacional y la importancia que ello conlleva con vistas al futuro. [...]
En 1998 estamos, pues, en la mitad de otra crisis de fin de siglo, de características muy similares también, como vamos a ver, a la del fin del siglo pasado. Si aquélla coincidió con una incalculable revolución tecnológica, hoy vuelve a ocurrirnos lo mismo. En torno a principios del siglo pasado y comienzos de éste se produjeron los grandes inventos que han protagonizado nuestra centuria: luz eléctrica, teléfono, telégrafo, gramófono, cine, automóvil, aviación; en el siglo que gira alrededor del 98 actual se ha producido la revolución informática, que ha transformado el mundo de las comunicaciones: fax, ordenador, correo electrónico, Internet... Otra revolución tecnológica que, unida al crecimiento y desarrollo de los medios audiovisuales, está cambiando nuestra vida y la cambiará más en los próximos años.
[...]
También hay una afinidad grande entre el fin de siglo pasado y el presente en el ámbito de los nacionalismos; el bizkaitarrismo, como se decía entonces, nació hacia 1895, de la misma forma que el catalanismo, con antecedentes ya en 1892 (Bases de Manresa). [Hoy] siguen generando tensiones y de forma muy especial en relación con su integración en Europa.
Las similitudes podrían aún apurarse más, pero creo que basta con lo expuesto. Hay, sin embargo, una cuestión en el amplio mundo de las ideas que me gustaría plantear. En este ámbito, la pasada crisis de fin de siglo se caracterizó por la reacción contra el positivismo, que había sido una filosofía avasalladora hacia 1880. Me pregunto si ahora podría ocurrir algo parecido[...] Se ha dicho que estamos al final de la galaxia Gutenberg y es evidente que la imagen va adquiriendo un protagonismo cada vez mayor[...]. El desplazamiento de [el pensamiento] por los iconos podría ser terrorífico, y no me extrañaría que en la crisis de fin de siglo en que ya estamos inmersos se iniciara una nueva reacción contra los excesos de la imagen y de la informática.[...]
José Luis Abellán es catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.
* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de mayo de 1998

Como se ha hablado del tema en clase, copio aquí una breve reseña sobre el republicanismo en España:



En España ha existido una persistente corriente de pensamiento republicana a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI, que se ha materializado en diversos partidos políticos de distinto signo a lo largo de la historia de España. Si bien dichos movimientos han compartido el objetivo de establecer una República en España, durante estos tres siglos han surgido distintas corrientes según la forma organizativa que se quería dar al Estado: unitaria o centralista, o federalista, existiendo además corrientes independentistas de carácter republicano en diversas regiones españolas.
A pesar de la larga tradición de republicanismo que se ha dado en el país, España ha tenido un sistema político republicano tan solo durante dos cortos periodos de la historia, que suman menos de 10 años de sistema republicano en la historia española. Estos periodos en los que la República fue la forma de gobierno del Estado español fueron la Primera República Española, entre el 11 de febrero de 1873 y el 29 de diciembre de 1874; y la Segunda República Española, entre el 14 de abril de 1931 y el 1 de abril de 1939.
Hay que destacar que hay movimientos y partidos políticos que defienden la República en todo el espectro político español, desde la izquierda (Ver sección Principales partídos políticos republicanos después de la Transición) hasta partidos liberales, nacionalistas o derechistas.



Los temas han sido, pues: el cambio politico, la soberanía de España, los nacionalismos y la inteligencia. En cuanto al primero, Machado ya habló hace mucho tiempo de esas "dos Españas" que aún hoy no se entienden. Lo escucharemos en la versión cantada de Joan Manuel Serrat, quien dedicó un disco completo a las composiciones del escritor sevillano: 






La crisis de fin de siglo

Hispanoamérica

Pasó de la Independencia política al imperialismo: dependencia económica de las potencias que intervienen en la revolución industrial, en busca de recursos como la explotación minera.
De este modo, fueron frecuentes los enfrentamientos y guerras entre diferentes estados latinoamericanos, así como la intervención militar de EEUU, entre otros países.
Como resultados de los cambios, surgieron dos clases sociales anteriormente inexistentes en la zona: el proletariado y la pequeña burguesía. De esta última surge un grupo de intelectuales críticos con el sistema. Ante esta situación, a los intelectuales americanos no les queda más salida que la evasión en mundos fantásticos e idílicos o la marginación y el malditismo, al estilo de los románticos y simbolistas europeos.
El escritor, el artista, apartado del proceso económico y político de su país, se siente único portador de la extrema sensibilidad, de la esencia de los pueblos y de la raza, de la verdad, frente al mundo vulgar del capitalismo, el imperialismo y la burguesía.

España

En España, por su parte, se vive una decadencia arrastrada desde el siglo XVII:
  • Pobreza
  • Incultura
  • Guerras carlistas
  • Desigualdades
  • Atraso
  • Fracaso de la primera República y 
  • Restauración, igual de incompetente
Como gota final, llega el desastre de Cuba, con EEUU y la pérdida de las últimas colonias, acabando con unos sueños de grandeza ya absolutamente anacrónicos a finales del XIX.

Como resultado de todos estos factores, se da una época de cambios, reformas y pruebas en las que participan filósofos, pensadores, políticos y científicos, como Ortega y Gasset, Gregorio Marañón, Ramón y Cajal, Manuel Azaña, etc. Entre ellos, se cuenta el llamado "grupo de los tres": los escritores Azorín, Ramiro de Maeztu y Pío Baroja, a los que se acerca también Miguel de Unamuno. En un principio muestran actitudes revolucionarias y radicales, pero más tarde, algo desengañados, giran hacia posturas idealistas, escépticas o espirituales, menos combativas.

De este modo, llegamos a encontrar planteamientos muy parecidos, a un lado y al otro del océano Atlántico. En general, los artistas y escritores de todo el mundo hispano reaccionan frente a la sociedad burguesa...:


  • Materialista:  y tienden a lo espiritual.
  • Industrial: y, frente a la vulgaridad de lo útil, busca la belleza incluso en objetos útiles como la ropa, los muebles, el urbanismo, etc.
  • Racionalista: y exploran lo irracional, el psicoanálisis o la intuición.
  • Mediocre:  y muestran actitudes aristocráticas y refinadas, o bien bohemias, pero nunca vulgares.
  • Imperialista y capitalista: y se comprometen politicamente con el socialismo u otras corrientes
 

    Generalizando, podríamos resumir tres salidas o actitudes (que se pueden mezclar):
    1. La rebeldía: política, social.
    2. El aislamiento y la evasión.
    3. El análisis de los problemas.

















      El Modernismo podría definirse como un movimiento artístico y literario, surgido a partir de la crisis de la mentalidad europea de finales del siglo XIX y compuesto por numerosas corrientes que surgen en distintos momentos del siglo y por distintos motivos. Estas corrientes son el Prerrafaelismo, el Parnasianismo, el Decadentismo, el Simbolismo, el Impresionismo y el Expresionismo. Además, en España se da una corriente exclusiva de nuestro país: el Regeneracionismo.


      En cuanto a la oposición entre Generación del 98 y Modernismo, puedes leer algo en las páginas 104 y 124 del libro de texto, pero ampliaremos información con el siguiente vídeo. Apunta en tu cuaderno la información que obtengas de este documental sobre:

      1. Elementos que unen a la Generación del 98.
      2. Diferencias y similitudes entre modernistas y noventaiochistas



        1. El análisis de los problemas: 

        Entre los escritores españoles de la Generación del 98, destaca la reflexión sobre los problemas  de España y sobre la identidad española.


        El siguiente vídeo ayudará a entender mejor lo que ocurría por aquellos años. Responde a las siguientes preguntas para extraer la información más relevante:
        • ¿Qué injusticia afectaba a los reclutas que participaron en la guerra de Cuba?
        • ¿Qué fue el Mayne?
        • ¿Cómo reaccionaron los españoles ante la declaración de guerra de EEUU?
        • ¿Cuáles fueron las consecuencias de la guerra?




        AZORÍN: EPÍLOGO EN CASTILLA

        Quiero fechar idealmente estas páginas españolas en un viejo pueblo castellano; uno de esos pueblos que he intentado retratar en mis libros. El campo se extiende ante mi vista; se halla en la primavera cubierto con el tapiz verde de los sembrados, roto acá y allá por las hazas hoscas, negras, de los barbechos y eriazos; aparece en otoño desnudo, pelado, de un uniforme color grisáceo. No se yerguen árboles en la llanura; no corren arroyos ni manan hontanares. El pueblo reposa en un profundo sueño…

        Ningún lugar mejor que estos parajes para meditar sobre nuestro pasado y nuestro presente. Causa de la decadencia de España han sido las guerras, la aversión al trabajo, el abandono de la tierra, la falta de curiosidad intelectual; convienen en ello - como habrá visto el lector - Saavedra Fajardo, Gracián, Cadalso, Larra. No hay más aplanadora y abrumadora calamidad para un pueblo que la falta de curiosidad por las cosas del espíritu; se originan de ahí todos los males. Se originan de ahí la ausencia de examen, de comparación, de apreciación y de repulsión, de entusiasmo y de hostilidad; entusiasmo y hostilidad que remueven la inercia de los de abajo e impiden la corrupción de los de arriba.


        Esos españoles eminentes que hemos hecho desfilar por estas páginas, movidos estaban de una insaciable curiosidad intelectual; viajaron por Francia, Italia, Alemania, Inglaterra. Los que no salieron de casa - como Gracián- , sentíanse ansiosos por toda novedad filosófica o primor literario. La falta de curiosidad intelectual es la nota dominante en la España presente. ¿Cómo haremos para que interese un libro, un cuadro, un paisaje, una doctrina estética, una manifestación nueva del pensamiento? Reposa el cerebro español como este campo seco y este pueblo grisáceo. No saldrá España de su marasmo secular mientras no haya millares y millares de hombres ávidos de conocer y comprender.


        Nebreda, marzo 1912.




        Machado: por tierras de España

        El hombre de estos campos que incendia los pinares
        y su despojo aguarda como botín de guerra,
        antaño hubo raído los negros encinares,
        talado los robustos robledos de la sierra.
        Hoy ve a sus pobres hijos huyendo de sus lares;
        la tempestad llevarse los limos de la tierra
        por los sagrados ríos hacia los anchos mares;
        y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra.
        Es hijo de una estirpe de rudos caminantes,
        pastores que conducen sus hordas de merinos a Extremadura fértil, rebaños trashumantes
        que mancha el polvo y dora el sol de los caminos.
        Pequeño, ágil, sufrido, los ojos de hombre astuto,
        hundidos, recelosos, movibles; y trazadas
        cual arco de ballesta, en el semblante enjuto
        de pómulos salientes, las cejas muy pobladas.
        Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,
        capaz de insanos vicios y crímenes bestiales,
        que bajo el pardo sayo esconde un alma fea,
        esclava de los siete pecados capitales.
        Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza,
        guarda su presa y llora la que el vecino alcanza;
        ni para su infortunio ni goza su riqueza;
        le hieren y acongojan fortuna y malandanza.
        El numen de estos campos es sanguinario y fiero:
        al declinar la tarde, sobre el remoto alcor,
        veréis agigantarse la forma de un arquero,
        la forma de un inmenso centauro flechador.
        Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta
        ¿no fue por estos campos el bíblico jardín?:
        son tierras para el águila, un trozo de planeta
        por donde cruza errante la sombra de Caín.










        Este hombre del casino provinciano
        que vio a Carancha recibir un día,
        tiene mustia la tez, el pelo cano,
        ojos velados por melancolía;
        bajo el bigote gris, labios de hastío,
        y una triste expresión, que no es tristeza,
        sino algo más y menos: el vacío
        del mundo en la oquedad de su cabeza.

        Aún luce de corinto terciopelo
        chaqueta y pantalón abotinado,
        y un cordobés color de caramelo,
        pulido y torneado.
        Tres veces heredó; tres ha perdido
        al monte su caudal; dos ha enviudado.

        Sólo se anima ante el azar prohibido,
        sobre el verde tapete reclinado,
        o al evocar la tarde de un torero,
        la suerte de un tahúr, o si alguien cuenta
        la hazaña de un gallardo bandolero,
        o la proeza de un matón, sangrienta.

        Bosteza de política banales
        dicterios al gobierno reaccionario,
        y augura que vendrán los liberales,
        cual torna la cigüeña al campanario.

        Un poco labrador, del cielo aguarda
        y al cielo teme; alguna vez suspira,
        pensando en su olivar, y al cielo mira
        con ojo inquieto, si la lluvia tarda.

        Lo demás, taciturno, hipocondriaco,
        prisionero en la Arcadia del presente,
        le aburre; sólo el humo del tabaco
        simula algunas sombras en su frente.

        Este hombre no es de ayer ni es de mañana,
        sino de nunca; de la cepa hispana
        no es el fruto maduro ni podrido,
        es una fruta vana
        de aquella España que pasó y no ha sido,
        esa que hoy tiene la cabeza cana.


        En los siguientes enlaces podemos leer La trapera y Caídos, dos cuentos de Pío Baroja 


        Frente al estilo apagado y triste de Baroja o Unamuno, Rubén Darío, el principal de los modernistas, llama al optimismo con un estilo bien diferente. La expresión cambia, pero el tema de preocupación es el mismo: 

        Salutación del optimista

        Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda,
        espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve!
        Porque llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos
        lenguas de gloria. Un vasto rumor llena los ámbitos;
        mágicas ondas de vida van renaciendo de pronto;
        retrocede el olvido, retrocede engañada la muerte
        [...]

        ya veréis el salir del sol en un triunfo de liras,
        mientras dos continentes, abonados de huesos gloriosos,
        [....]
        digan al orbe: la alta virtud resucita,
        que a la hispana progenie hizo dueña de los siglos.
        Abominad la boca que predice desgracias eternas,
        abominad los ojos que ven sólo zodiacos funestos,
        abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres,
        o que la tea empuñan o la daga suicida.
        [...]
        ¿Quién será el pusilánime que al vigor español niegue músculos
        y que al alma española juzgase áptera y ciega y tullida?
        [...]
        Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas,
        muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo.
        Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente
        que regará lenguas de fuego en esa epifanía.
        [...]
        Un continente y otro renovando las viejas prosapias,
        en espíritu unidos, en espíritu y ansias y lengua,
        ven llegar el momento en que habrán de cantar nuevos himnos.
        La latina estirpe verá la gran alba futura,
        en un trueno de música gloriosa, millones de labios
        [..].
        Y así sea Esperanza la visión permanente en nosotros,
        ¡Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda!




        2. El aislamiento y la evasión.

         En el modernismo se funden numerosas tendencias de la literatura europea y americana: el parnasianismo, el simbolismo, el decadentismo o el impresionismo, además del romanticismo anglosajón.

         El parnasianismo, cultivado por los franceses Charles Baudelaire, Leconte de Lisle o Paul Verlaine, consiste en la elaboración de poemas que tengan valor por sí mismos, independientemente de la realidad. Es el "arte por el arte". Se busca la belleza y nada más. Características:
        • Perfección formal
        • Serenidad y equilibrio, similar a una escultura.
        • Busca temas decorativos, como la elegancia de Japón o el refinamiento francés del siglo XVIII. 
        "Mis amores" ("Soneto Pompadour"), de Julián del Casal

        Amo el bronce, el cristal, las porcelanas,
        Las vidrieras de múltiples colores,
        Los tapices pintados de oro y flores
        Y las brillantes lunas venecianas.

        Amo también las bellas castellanas,
        La canción de los viejos trovadores,
        Los árabes corceles voladores,
        Las flébiles baladas alemanas,

        El rico piano de marfil sonoro,
        El sonido del cuerno en la espesura,
        Del pebetero la fragante esencia,

        Y el lecho de marfil, sándalo y oro,
        En que deja la virgen hermosura
        La ensangrentada flor de su inocencia.


        SONATINA

            La princesa está triste...¿Qué tendrá la princesa?
        Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
        que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
        La princesa está pálida en su silla de oro,
        está mudo el teclado de su clave sonoro,
        y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
            El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
        Parlanchina, la dueña, dice cosas banales,
        y vestido de rojo piruetea el bufón.
        La princesa no ríe, la princesa no siente;
        la princesa persigue por el cielo de Oriente
        la libélula vaga de una vaga ilusión. [...]
            ¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
        quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
        tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
        ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
        saludar a los lirios con los versos de mayo
        o perderse en el viento sobre el trueno del mar [...]
             ¡Pobrecita princesa  de los ojos azules!
        Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
        en la jaula de mármol del palacio real;
        el palacio soberbio que vigilan los guardas,
        que custodian cien negros con sus cien alabardas,
        un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
            ¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
        (La princesa está triste, la princesa está pálida)
        ¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
        ¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
        -la princesa está pálida, la princesa está triste-,
        más brillante que el alba, más hermoso que abril!
            -«Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-;
        en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
        en el cinto la espada y en la mano el azor,
        el feliz caballero que te adora sin verte,
        y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
        a encenderte los labios con un beso de amor».

                        Rubén Darío 

        El simbolismo, nacido en Francia, pretende descubrir el verdadero sentido de las cosas; se trata de expresar, por medio de símbolos intuiciones, realidades profundasíntimas. No rechazan  la belleza formal del parnasianismo, pero pretenden ir más allá. Símbolos frecuentes son el cisne o el sauce:


           El cisne en la sombra parece de nieve;
        su pico es de ámbar, del alba al trasluz;
        el suave crepúsculo que pasa tan breve
        las cándidas alas sonrosa de luz.
           Y luego, en las ondas del lago azulado,
        después que la aurora perdió su arrebol,
        las alas tendidas y el cuello enarcado,
        el cisne es de plata, bañado de sol.
           Tal es, cuando esponja las plumas de seda,
        olímpico pájaro herido de amor,
        y viola en las linfas sonoras a Leda,
        buscando su pico los labios en flor.
           Suspira la bella desnuda y vencida,
        y en tanto que al aire sus quejas se van,
        del fondo verdoso de fronda tupida
        chispean turbados los ojos de Pan.

        El poema anterior tiene mucho también de parnasiano, pero otros textos simbolistas tratan temas personales e íntimos como la muerte:
        DABA EL RELOJ LAS DOCE...

                          Daba el reloj las doce... y eran doce
           golpes de azada en tierra...
                   ¡Mi hora! —grité— ... El silencio
            me respondió: —No temas;
                 tú no verás caer la última gota
          que en la clepsidra tiembla.
                   Dormirás muchas horas todavía
        sobre la orilla vieja
                 y encontrarás una mañana pura
               amarrada tu barca a otra ribera.















        Antonio Machado

         También podemos encontrar símbolos de la propia vida:



        Por último, el simbolismo español a menudo encuentra en el paisaje un símbolo de la historia del país, como leímos en el apartado anterior, en Por tierras de España o El pasado efimero.

         "¡Ancha es Castilla! Y qué hermosa la tristeza enorme de sus soledades, la tristeza llena de sol, de aire, de cielo!" (Miguel de Unamuno)



        Tú me levantas, tierra de Castilla,
        en la rugosa palma de tu mano,
        al cielo que te enciende y te refresca,
        al cielo, tu amo.
        Tierra nervuda, enjuta, despejada,
        madre de corazones y de brazos,
        toma el presente en ti viejos colores
        del noble antaño.
        Con la pradera cóncava del cielo
        lindan en torno tus desnudos campos,
        tiene en ti cuna el Sol y en ti sepulcro
        y en ti santuario.
        Es todo cima tu extensión redonda
        y en ti me siento al cielo levantado,
        aire de cumbre es el que se respira
        aquí, en tus páramos.
        ¡Ara gigante, tierra castellana,
        a ese tu aire soltaré mis cantos,
        si te son dignos bajarán al mundo
        desde lo alto!

        Miguel de Unamuno


         El impresionismo, al estilo de los pintores, consiste en realizar una descripción vaga, imprecisa, a partir de imágenes sueltas:







        -
         

        Una viejecita; ébano y marfil. Las ropas negras, limpias; la cara y las manos, amarillentas. Ochenta años. Débil, sutil; si la abrazáramos, como queremos, tendríamos la sensación de que iba a deshacerse entre nuestros brazos; nos contenemos. Pudiéramos hasta derribarla en el suelo con sólo soplar ligeramente. Aérea; un jirón do humo negro. Arrebujada, a veces, en un rinconcito, sin hablar; sin reñir jamás; sin tener un gesto de desabrimiento. Y sin ser nadie; no es nadie esta viejecita. Si dijéramos su nombre, no se produciría ese movimiento de interés que se produce cuando se nombra a una persona ilustre. No es nadie; la hoja que cae en el otoño; el humo que asciende por la chimenea; la hierbecita que cogemos al borde de un camino; el vilano que cruza por el cielo. En su rincón, el bulto de ébano y marfil. Un niño se acerca, y es, con sus mejillas coloradas, una rosa que ha apareado de pronto al lado de lo negro y lo marfileño.


        Azorín
        Pueblo.
        Novela de los que trabajan y sufren
        (1930)



        Una canción que recuerda el estilo de Azorín es esta de Jorge Drexler, titulada Mi guitarra y vos:





        El decadentismo es una corriente artística y literaria que tuvo su origen en Francia en las dos últimas décadas del siglo XIX y se desarrolló por casi toda Europa y algunos países de América.Esta corriente consiste en una tendencia a admirar lo macabro, lo escandaloso y, al mismo tiempo, la refinación extrema.

        El decadentismo arremete contra la moral y las costumbres burguesas, pretende la evasión de la realidad cotidiana, exalta el heroísmo individual y desdichado y explora las regiones más extremas de la sensibilidad y del inconsciente.

















        El prerrafaelismo, venido de Inglaterra, muestra admiración por los rasgos ingenuos y primitivos de los pintores arcaicos.
        El Prerrafaelismo es una corriente que había nacido en Inglaterra a mediados del siglo XIX y que afectó sobre todo a la pintura y a la poesía. Los prerrafaelistas, igual que los románticos, volvieron los ojos a la Edad Media y al siglo XV, concretamente a todo el arte anterior a Rafael Sanzio (de ahí el nombre "pre-rafaelismo", antes de Rafael), con el que comienza el Renacimiento. Estos artistas pensaban que el arte medieval quizá era algo imperfecto e incluso "primitivo", pero poseía una naturalidad, una frescura, una libertad y una profundidad religiosa y sentimental de las que carecía el arte del Renacimiento, demasiado frío y perfecto y que no dejaba al artista expresarse en libertad. 

        Partiendo de la idea de que el arte medieval era puro, ideal y delicado, se puso de moda en la pintura y en la publicidad la imagen de la "mujer frágil", vestida con ropas de apariencia medieval o envuelta en ligeras sedas.

         Medea, de Evelyn De Morgan, 1889, al estilo del Quattrocento
        Resultado de imagen de gaudíEn la poesía también se vuelven a tratar temas propios de la Edad Media, como  el concepto del alma como un "reino interior" (Rubén Darío titula un poema suyo con esta expresión, y Manuel Machado a toda una sección de su libro Alma), los pecados capitales, las letanías de la Virgen... La poesía y la novela de Valle-Inclán están llenas de simbolismos que proceden del arte medieval cristiano, y Antonio Machado incluye en su más célebre libro, Campos de Castilla, el poema largo "La tierra de Alvargonzález", intento de imitación de los romances castellanos medievales. Los prosistas Miguel de Unamuno, Pío Baroja y Azorín reflexionarán obsesivamente en numerosas novelas y ensayos sobre la Edad Media castellana y su influencia en la cultura y la mentalidad de España. 

        La arquitectura modernista intenta imitar los antiguos edificios del Gótico, como hace el arquitecto español Antoni Gaudí.
        Fuente aquí 












        Rubén Darío: El reino interior



        Una selva suntuosa
        en el azul celeste su rudo perfil calca.
        Un camino. La tierra es de color de rosa,
        cual la que pinta fra Doménico Cavalca
        en sus Vidas de santos. Se ven extrañas flores
        de la flora gloriosa de los cuentos azules,
        y entre las ramas encantadas, papemores
        cuyo canto extasiara de amor a los bulbules.
        (Papemor: ave rara; Bulbules: ruiseñores.)

        * * *

        Mi alma frágil se asoma a la ventana obscura
        de la torre terrible en que ha treinta años sueña.
        La gentil Primavera primavera le augura.
        [...]
        * * *

        ¿Qué són se escucha, són lejano, vago y tierno?
        Por el lado derecho del camino adelanta
        el paso leve una adorable teoría
        virginal. Siete blancas doncellas, semejantes
        a siete blancas rosas de gracia y de harmonía
        que el alba constelara de perlas y diamantes.
        [...]
        Van descalzas. Se mira que posan el pie breve
        sobre el rosado suelo, como una flor de nieve.
        Y los cuellos se inclinan, imperiales, en una
        manera que lo excelso pregona de su origen.
        [...]
        Como a un velado son de liras y laúdes,
        divinamente blancas y castas pasan esas
        siete bellas princesas. Y esas bellas princesas
        son las siete Virtudes.

        * * *

        Al lado izquierdo del camino y paralela-
        mente, siete mancebos? oro, seda, escarlata,
        armas ricas de Oriente? hermosos,[...]
        vienen también. Sus labios sensuales y encendidos,
        de efebos criminales, son cual rosas sangrientas;
        sus puñales, de piedras preciosas revestidos
        [...]
        al cinto penden; arden las púrpuras violentas
        [...]
        y en sus manos de ambiguos príncipes decadentes
        relucen como gemas las uñas de oro fino.
        Bellamente infernales,
        llenan el aire de hechiceros beneficios
        esos siete mancebos. Y son los siete vicios,
        los siete poderosos pecados capitales.

        * * *

        Y los siete mancebos a las siete doncellas
        lanzan vivas miradas de amor. Las Tentaciones.
        De sus liras melifluas arrancan vagos sones.
        Las princesas prosiguen, adorables visiones
        en su blancura de palomas y de estrellas.

        * * *

        Unos y otras se pierden por la vía de rosa,
        y el alma mía queda pensativa a su paso.
        ¡Oh! ¿Qué hay en ti, alma mía?
        [...]
        los brillantes mancebos te atraen, mariposa?


        [...]



         Otros poemas:


         Insomnio.
        Insonmia, Dante Gabriel Rossetti (1828-1882)

        Delgadas son las faldas que la noche dejó atrás,
        Antes de que el día quebrara el cielo con su crepitar.
        Delgados son los jirones del sueño,
        Oscilando en el espíritu cansado del viento;
        Pero en medio de aquel reposo inquieto
        Que desgarra la trama del olvido y el recuerdo,
        Mi alma se estira hacia la tuya,
        Cada vez más cerca.

        Nuestras vidas nunca se unen;
        Nuestros pensamientos nunca se distancian,
        Aquello que aferra tu corazón al mío
        Parece disolverse en un brillo sombrío.
        Esta noche, el amor ejerce un control total,
        Y con deseo y con pesar
        Mi alma se arrastra hacia la tuya,
        Cada vez más cerca.

        ¿Existe un hogar donde la pesada tierra
        Se derrita en el aire brillante
        Y dónde el mal no se respire,
        Dónde el agua barra el eco de la sed
        Y el fuego sea el reflejo de nuestra fe?
        Si la voluntad yace atada al objetivo,
        Tal vez allí pueda su esperanza engendrar.
        Mi alma, en esta hora desolada,
        Se agita hacia la tuya,
        Cerca, siempre un poco más.


        Luz repentina.
        Sudden light
        , Dante Gabriel Rossetti (1828-1882)


        Yo estuve aquí antes,
        no sé decir cómo y cuándo:
        conozco el prado detrás de la puerta,
        el dulce aroma penetrante,
        los sonidos susurrantes,
        las luces a lo largo de la costa.
        Tú has sido mía antes;
        no sé decir hace cuánto:
        pero apenas esa golondrina remontó,
        y giró tu cuello, algún velo cayó;
        y lo supe al instante.

        ¿Había sido así antes?
        ¿No será que el vuelo concéntrico
        del tiempo restaure nuestras vidas,
        nuestro amor, a pesar de la muerte,
        y nos traiga otro deleite noche y día?

        Ahora, entonces, ¡con fortuna otra vez!
        ¡Duerman mis ojos la agitación de tus cabellos!
        ¿No yaceremos como hemos yacido,
        y así, por amor de Amor,
        el dormir y el despertar
        no rompan ya sus cadenas?




        Actitudes, rasgos y características estéticas

        La revolución de la literatura hispánica de fin de siglo abarca todos los géneros y todas las manifestaciones:
        • En la lírica modernista a lo Rubén Darío es más evidente.
        • Pero también en la novela, el teatro y  el ensayo, y en todos los autores, incluso los menos "modernistas": Unamuno, Azorín , Baroja.

        1. Renovación del lenguaje 
        2. Renovación métrica  
        3. Renovación de los géneros no poéticos 
        4. Renovación temática


           Renovación del lenguaje

          Enriquecimiento del vocabulario, tomando de:
          • Lo antiguo y o moderno
          • lo extranjero y lo autóctono
          • Lo culto y lo popular
          • Lo ajeno y la aportación propia
          Por eso encontramos:
          •  un vocabulario insólito y creativo en Valle Inclán, 
          • Abundancia de vocabulario sobre el color y la luz en los hermanos Machado, Valle, Baroja o Azorín
          • Abundancia de vocabulario sobre el sonido y la música en Rubén Darío o en Juan Ramón, y una gran musicalidad en los versos.
           Renovación métrica

          Auténtica revolución alcanzada por la experimentación con metros nuevos y viejos, de diferentes épocas. Se adaptan los pies métricos latinos al español ("El cisne en la sombra parece de nieve") y se busca encabalgamientos, rimas internas, pausas, etc.
          Lo importante era no limitarse a lo de siempre y encontrar una correspondencia entre sentimiento y musicalidad: un simbolismo en la sonoridad.

          Renovación  de los géneros no poéticos

          Novelas  en las que lo importante no es la trama, sino el diálogo, o las descripciones, o la idea que desarrollan. Unamuno inventó el término "nivolas" para denominar a las suyas, que no se parecían nada a las novelas realistas. Valle-Inclán revoluciona el teatro hasta el punto de que muchas de sus obras son difícilmente representables.

          Renovación temática
           
          1. Angustia, existencial similar a la de los románticos. Desengaño, melancolía, dolor y evasión.
          Trascendentalismo y preocupaciones religiosas y filosóficas en Machado o Unamuno. Muchos modernistas elevan el arte a la categoría de religión: "La lámpara maravillosa" de Valle-Inclán.

          2. Dolor por España: visión crítica a la vez que un profundo amor por su tierra.
          • Azorín: Los pueblos, Castilla. 
          • Machado: Campos de Castilla
          Los escritores hispanoamericanos y los españoles comparten un sentimiento de solidaridad. Rubén Darío exalta el valor cultural y humano de lo español ("Ínclitas razas ubérrimas", España contemporánea")

          3. El pasado, como indagación y también  como evasión.

          4. El paisaje. Es la primera vez en la literatura española que el paisaje se hace tan importante, con una consideración ideológica, social y política.
          • Unamuno, Machado o Azorín
          5. Amor, ya sea delicado e idealizado o como erotismo intenso para desahogarse frente a la angustia existencial. También muestra una actitud antisocial frente a la moral burguesa:
          • Darío: "Ite, misa est"


          Llegados a este punto,  hemos concluido con el tema. Los apuntes para el examen, sacados de esta misma entrada del blog, los encontraréis en este enlace, así como en la columna lateral de Blaschillerato.
          Además de los apuntes, estudiaremos algo del libro de texto. Para resumir y facilitar el trabajo, lo reduciremos todo a las siguientes preguntas de examen, que responderemos ahora mismo consultando el libro:

          Págs. 105-106:
          • ¿Qué objetivo perseguía Rubén Darío en sus escritos?
          • Distingue las dos etapas de este autor, mencionando un título de cada una. 
          • Da dos datos biográficos del autor nicaragüense.

          Pág. 124:
          • Describe los temas principales de los autores de la Generación del 98.
          Pág. 125:
          • ¿Qué géneros literarios cultivó Antonio Machado?
          • ¿En qué consistió su evolución artística?
          • Aporta dos datos biográficos del autor.
          Pág. 126:
          • ¿Qué objetivo perseguía Unamuno en sus escritos? 
          • ¿Qué son las nivolas?
          • Escribe dos datos biográficos del autor de Niebla.
          Pág. 127:
          • ¿Cuáles son los temas de Baroja?
          • ¿Qué género literario cultivó?
          • Dos datos biográficos del autor donostiarra.

          Pág. 128:
          • Diferencia las dos etapas de Valle- Inclán.
          • ¿Qué es el esperpento?
          • Selecciona dos datos biográficos del creador del marqués de Bradomín.





          Como preparación para el examen, recomiendo encarecidamente la realización de los ejercicios de las páginas 107 y 129.




            Lo fatal

          Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
          y más la piedra dura, porque ésta ya no siente,
          pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
          ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
          Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
          y el temor de haber sido, y un futuro terror...
          Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
          y sufrir por la vida y por la sombra y por
          lo que no conocemos y apenas sospechamos,
          y la carne que tienta con sus frescos racimos
          y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
          ¡y no saber adónde vamos
          ni de dónde venimos...!

          Solución al comentario de texto aquí


            Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo
          botón de pensamiento que busca ser rosa;
          se anuncia con un beso que en mis labios se posa
          al abrazo imposible de la Venus de Milo.
               Adornan verdes palomas el blanco peristilo;
          los astros me han predicho la visión de la Diosa;
          y en mi alma reposa la luz como reposa
          el ave de la luna sobre un lago tranquilo.
              Y no hallo sino la palabra que huye,
          la iniciación melódica que de la flauta fluye
          y la barca del sueño que en el espacio boga;
               y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente,
          el sollozo continuo del chorro de la fuente
          y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.



          Yo voy recorriendo las calles de este pueblo. Yo contemplo las casas bajas, anchas y blancas. De tarde en tarde, por las anchas vías cruza un labriego. No hay ni ajetreos, ni movimientos, ni estrépitos. Argamasilla en 1575 contaba con 700 vecinos; en 1905 cuenta con 850. Argamasilla en 1575 tenía 600 casas; en 1905 tiene 711. En tres siglos es bien poco lo que se ha adelantado. «Desde 1900 hasta la fecha -me dicen- no se han construido más allá de ocho casas». Todo está en profundo reposo. El sol reverbera en las blancas paredes; las puertas están cerradas; las ventanas están cerradas.




          Era un aire suave, de pausados giros;
          el hada Harmonía ritmaba sus vuelos;
          e iban frases vagas y tenues suspiros
          entre los sollozos de los violoncelos.
          Sobre la terraza, junto a los ramajes,
          diríase un trémolo de liras eolias
          cuando acariciaban los sedosos trajes
          sobre el tallo erguidas las blancas magnolias.
          La marquesa Eulalia risas y desvíos
          daba a un tiempo mismo para dos rivales,
          el vizconde rubio de los desafíos
          y el abate joven de los madrigales.
          [...]
          ¡Ay de quien sus mieles y frases recoja!
          ¡Ay de quien del canto de su amor se fíe!
          Con sus ojos lindos y su boca roja,
          la divina Eulalia ríe, ríe, ríe.
          Tiene azules ojos, es maligna y bella;
          cuando mira vierte viva luz extraña:
          se asoma a sus húmedas pupilas de estrella
          el alma del rubio cristal de Champaña.
          Es noche de fiesta, y el baile de trajes
          ostenta su gloria de triunfos mundanos.
          La divina Eulalia, vestida de encajes,
          una flor destroza con sus tersas manos.
          [...]
          Yo el tiempo y el día y el país ignoro,
          pero sé que Eulalia ríe todavía,
          ¡y es cruel y eterna su risa de oro!



          Quería acabar consigo mismo, que era la fuente de sus desdichas propias. Mas antes de llevar a cabo su propósito, como el náufrago que se agarra a una débil tabla, ocurriósele consultarlo conmigo, con el autor de todo este relato.[...]
          –Es que tú no puedes suicidarte, aunque lo quieras.

            –¿Cómo? –exclamó al verse de tal modo negado y contradicho.

            –Sí. Para que uno se pueda matar a sí mismo, ¿qué es menester? –le pregunté.

            –Que tenga valor para hacerlo –me contestó.

            –No –le dije–; ¡qué esté vivo!

            –¡Desde luego!

            –¡Y tú no estás vivo!
          [...]
          –Pues bien; la verdad es, querido Augusto –le dije con la más dulce de mis voces–, que no puedes matarte porque no estás vivo, y que no estás vivo, ni tampoco muerto, porque no existes…

            –¿Cómo que no existo? –exclamó.

            –No, no existes más que como ente de ficción; no eres, pobre Augusto, más que un producto de mi fantasía y de las de aquellos de mis lectores que lean el relato que de tus fingidas venturas y malandanzas he escrito yo; tú no eres más que un personaje de novela, o de nivola, o como quieras llamarle. Ya sabes, pues, tu secreto.




          Es una tarde cenicienta y mustia,
          destartalada, como el alma mía;
          y es esta vieja angustia
          que habita mi usual hipocondría.
          La causa de esta angustia no consigo
          ni vagamente comprender siquiera;
          pero recuerdo y, recordando, digo:
          –Sí, yo era niño, y tú, mi compañera. 






          Juventud, divino tesoro,
          ¡ya te vas para no volver!
          Cuando quiero llorar, no lloro...
          y a veces lloro sin querer...

          historia de mi corazón.
          Era una dulce niña, en este
          mundo de duelo y de aflicción.

          Miraba como el alba pura;
          sonreía como una flor.
          Era su cabellera obscura
          hecha de noche y de dolor.
          [...]







           Solución al comentario de Lo fatal: 

          En este texto, el poeta envidia la suerte de árboles y minerales por no sentir, ya que estar vivo y ser consciente le produce un gran dolor. A continuación se lamenta de las incertidumbres de la vida y de que la única certeza con la que cuenta es la de morir al final, lo cual únicamente le produce terror.
          Podemos decir, por tanto, que el poema plantea el dolor de la vida, el miedo a la muerte y el sufrimiento ante la incertidumbre, por lo que identificamos el tema como el SUFRIMIENTO POR LA VIDA.
          El sufrimiento es un tema común de toda la literatura de fines del siglo XIX, ya hablemos de autores clasificados como modernistas o de noventaiochistas: unos y otros reaccionaron ante un mundo en crisis que no aceptaban. Las diferencias sólo se refieren a la manera en que abordaron la cuestión: unos decidieron enfrentarse a la sociedad, otros la analizaron y una última solución consistió en evadirse de ella.
          En general se suele considerar que los modernistas como Rubén Darío optaron por la evasión, en la línea del decadentismo, el parnasianismo o el simbolismo; pero este poema, que pertenece al poeta nicaragüense, es más intimista y dolorido que esos movimientos; más cercano al tono que normalmente relacionamos con la generación del 98: Machado comenzó escribiendo poemas modernistas, pero que eran más subjetivos e intimistas que los hispanoamericanos (“Es una tarde cenicienta y mustia, /destartalada, como el alma mía”); Unamuno trató con frecuencia, especialmente en su última etapa, preocupaciones íntimas y filosóficas, como el sentido de la existencia o la preocupación por la muerte, muy cercanas al contenido del poema que comentamos. Así, por ejemplo, leemos el poema “A mi buitre”.
          Pío Baroja, como novelista (La busca, El árbol de la ciencia), se encuentra más cercano a la idea del Realismo, pero en el fondo de todos sus textos está la preocupación filosófica que refleja su idea de la existencia: una dura lucha por sobrevivir en un mundo hostil. En este sentido, tiene mucho en común con “Lo fatal” de Rubén Darío.
          Como hemos dicho, el sufrimiento de todos estos autores, así como de aquellos que a finales del siglo XIX decidieron evadirse, respondía a un rechazo al mundo que les tocó vivir: en el caso de Hispanoamérica, la causa del malestar se encuentra en el paso de la dependencia política de España a la dependencia económica de potencias extranjeras que explotaban sus recursos, creando grandes desigualdades; en el caso español, la pobreza, la incultura, las guerras (incluido el desastre de Cuba), las desigualdades, el atraso y los problemas políticos fue lo que motivó el sufrimiento y la necesidad de cambio de sus escritores e intelectuales. Es en este contexto que Darío llega a escribir, en el poema que comentamos, sobre el sufrimiento por la vida: su propia vida individual , pero también la vida de cualquier individuo al que le tocó vivir en un momento difícil como el fin del diecinueve.

          En cuanto a los aspectos formales del texto, lo primero que resalta es la forma poética: el género preferido por los modernistas. Frente a la prosa o al teatro, del gusto de la generación del 98, Rubén Darío es ante todo poeta.
          Como escritor, su principal aspiración es renovar el lenguaje literario, y para ello experimenta con recursos literarios nuevos. En el texto presente vemos una composición en versos alejandrinos, de catorce sílabas: una medida propia de la Edad Media que rescata el autor de Prosas Profanas.
          En este poema, Darío usa un lenguaje sin muchos adornos, como sí hacía en poemas de su primera etapa, como en la Sonatina (“La princesa está triste...¿Qué tendrá la princesa? ...”), donde abundaban los cisnes, música y todo tipo de elementos decorativos propios del parnasianismo. Por el contrario, en “Lo fatal” predomina un vocabulario áspero y directo: árbol, piedra, dolor, vida, espanto, muerto, etc.
          Sí podemos encontrar un vocabulario más propio del simbolismo en las metáforas de la carne y la tumba, acompañadas de sus frescos racimos y sus fúnebres ramos.

          Como conclusión, podemos apuntar que este poema pertenece a la última etapa del autor, la de Cantos de vida y esperanza, en la que busca una poesía más intimista y profunda, cercana a la producción de los escritores españoles del 98, que, como él, sintieron un profundo dolor por la vida y por la época que les tocó vivir.

           

          domingo, 8 de enero de 2017

          Literatura medieval de transmisión escrita

          1. Consulta esta página y responde a las preguntas:

          • ¿Qué es la Escuela de Traductores?
          • Etapas y lenguas empleadas en cada etapa.
          • Causas del auge cultural de esta ciudad.
          • Cita alguna obra de Alfonso X y algún texto traducido en la Escuela.

          2. Une estas fechas con los autores que les corresponden y añade en tu cuaderno una breve descripción de lo que cada uno aporta a la lengua española y a su literatura:

          • S. XII; S. XIII; S. XIV: S. XV.
          • Arcipreste de Hita. Escuela de Traductores de Toledo. Fernando de Rojas. Berceo. Conde Lucanor. Historiografía.
          3. Di ahora qué tienen en común todos ellos y en qué se diferencian de los textos que hemos estudiado recientemente: El Poema de Mío Cid y otros cantares de gesta; el Romancero; la lírica tradicional.


          4. ¿Recuerdas estos textos? Di de qué tratan y clasifícalos repartiéndolos en el esquema o tabla que confeccionaste en el ejercicio 2:

          A.
          De la propiedades que las mujeres chicas an
          B.

          C.
          SANTA MARÍA

          Santa María, estrella do día,
          Móstranos vía
          Pera Deus et nos guía,
          Da onsadía que lles fazía
          Fazer folía mais,
          Que non devería.
          Ca veer faze los errados
          Que perder foran per pecados
          Entender de que mui colpados
          Son mais perdidos son perdoados.

          D.

          Lo que puede el dinero

          E.

          Coplas por la muerte de su padre

          F.

          Ejemplo de lo que aconteció con una mujer a la que decían doña Truhana (pág. 133)

          G.

          Ejemplo del milagro que hizo Sto. Domingo cuando predicó sobre el usurero.
          (pág. 131)

          H.

          Ejemplo del hombre, y de la mujer, y del papagayo, y de su moza. (pág. 128)

          I.

          Mujer ideal
          Estrofas 428-435
          Ni a todas las mujeres tu devoción conviene,
          ni debes perseguir a quien no te retiene,
           eso es amor baldío, de gran locura viene;
          siempre será mezquino quien amor vano tiene.
          Si leyeres a Ovidio, que por mí fue educado,
          hallarás en él cuentos que yo le hube mostrado,
          y muy buenas maneras para el enamorado;
          Pánfilo, cual Nasón, por mí fue amaestrado.
          Si quieres amar dueñas o a cualquier mujer
          muchas cosas tendrás primero que aprender
          para que ella te quiera en amor acoger.
          Primeramente, mira qué mujer escoger.
          Busca mujer hermosa, atractiva y lozana,
          que no sea muy alta, pero tampoco enana;
          si pudieres, no quieras amar mujer villana,
          pues de amor nada sabe, palurda y chabacana.
          Busca mujer esbelta, de cabeza pequeña,
          cabellos amarillos, no teñidos de alheña;
          las cejas apartadas, largas, altas, en peña;
          ancheta de caderas, ésta es talla de dueña.
          Ojos grandes, hermosos, expresivos, lucientes
          y con largas pestañas, bien claros y rientes; 
          las orejas pequeñas, delgadas; para mientes
          si tiene el cuello alto, así gusta a las gentes.
          La nariz afilada, los dientes menudillos,
          iguales y muy blancos, un poco apartadillos,
          las encías bermejas, los dientes agudillos,
          los labios de su boca bermejos, angostillos.
          La su boca pequeña, así, de buena guisa,
          su cara sea blanca, sin vello, clara y lisa;
          conviene que la veas primero sin camisa
          pues la forma del cuerpo te dirá: ¡esto aguisa!
          Estrofas 444-446
          »Si dice que tu dama no tiene miembros grandes
          ni los brazos delgados, tú luego le demandes       
          si tiene pechos chicos; si dice sí, demandes          
          por su figura toda, y así seguro andes.      
          Si tiene los sobacos un poquillo mojados
          y tiene chicas piernas y largos los costados,
          ancheta de caderas, pies chicos, arqueados,
          ¡tal mujer no se encuentra en todos los mercados!
          En la cama muy loca, en la casa muy cuerda;
          no olvides tal mujer, sus ventajas recuerda.
          Esto que te aconsejo con Ovidio concuerda
          y para ello hace falta mensajera no lerda.
          Hay tres cosas que tengo miedo de descubrir,
          son faltas muy ocultas,
          de indiscreto decir:
          de ellas, pocas mujeres pueden con bien salir,
          cuando yo las mencione se echarán a reír.
          Guárdate bien no sea vellosa ni barbuda
           ¡el demonio se lleve la pecosa velluda!
          Si tiene mano chica, delgada o voz aguda,
          a tal mujer el hombre de buen seso la muda.
          »Le harás una pregunta como última cuestión:
          si tiene el genio alegre y ardiente, el corazón;
          si no duda, si pide de todo la razón,
          si al hombre dice si, merece tu pasión.
          _______________________________
          A ésta has de servir, tal mujer has de amar,
          mucho más grata que otras es para cortejar;
          si conoces alguna y la quieres lograr
          mucho habrás de esforzarte en decir y en obrar.
          Dale joyas hermosas cada vez que pudieres;
          cuando dar no te place o cuando no tuvieres,
          promete, ofrece mucho, aunque no se lo dieres:
          cuando esté confiada hará lo que quisieres.
          Sírvela, no te canses, sirviendo el amor crece;
          homenaje bien hecho no muere ni perece,
          si tarda, no se pierde; el amor no fallece
          pues siempre el buen trabajo todas las cosas vence.
          Agradécele mucho cuanto ella por ti hiciere,
          ensálzalo en más precio de lo que ello valiere,
          no te muestres tacaño en lo que te pidiere
          ni seas porfiado contra lo que dijere.
          Busca muy a menudo a la que bien quisieres,
          no tengas de ella miedo cuando tiempo tuvieres;
          vergüenza no te embargue si con ella estuvieres:
          perezoso no seas cuando la ocasión vieres.




          J

          Historia de don Pitas Payas, pintor de Bretaña. (pág. 125)





          • En este enlace podrás leer un cuento tradicional que ha tenido una difusión extraordinaria. A continuación conoceremos la versión original (traducida): un relato árabe que ha experimentado... una sutil modificación.

          LOS TRES DESEOS

          He llegado a saber ¡oh rey afortunado! que cierto hombre de buenas intenciones se pasó toda su vida en espera de la noche milagrosa que promete el Libro a los creyentes dotados de fe ardiente, esa noche llamada Noche de las Posibilidades de la Omnipotencia, en que el hombre piadoso ve realizarse sus menores deseos. Y he aquí que una noche de las últimas noches del mes de Ramadán, aquel hombre, después de haber ayunado estrictamente todo el día, sintiose tocado por las gracias divinas, y llamó a su esposa y le dijo: "¡Escúchame, mujer! Esta noche me noto en estado de pureza ante el Eterno, y seguramente va a ser para mí la Noche de las Posibilidades de la Omnipotencia. Como sin duda van a ser atendidos por el Retribuidor todos mis ruegos y deseos, te llamo para consultarte de antemano acerca de las peticiones que debo hacer, porque estimo bueno tu consejo, y con frecuencia fueron provechosas para mí tus opiniones. ¡Inspírame, pues, sobre los deseos que he de formular!" La esposa contestó: "¡Oh hombre! ¿a cuántos deseos tienes derecho?" El dijo: "¡A tres!" Ella dijo: "¡Ya puedes, entonces, exponer a Alah el primero de los tres deseos. Bien sabes que la perfección del hombre y sus delicias residen en su virilidad y que el hombre no puede ser perfecto siendo casto, eunuco o impotente. Por consiguiente, cuanto más considerable sea el zib del hombre mayor será su virilidad y tendrá más probabilidades de encaminarse por la vía de la perfección. Prostérnate, pues, humildemente ante la faz del Altísimo, y di: "¡Oh Bienhechor! ¡oh Generoso! haz que engorde mi zib hasta la magnificencia!" Apenas hubo formulado tal deseo, se sintió atendido con exceso en aquella hora y aquel instante. Porque al punto vió el santo hombre que se le inflaba el zib y se le ponía magnífico, hasta el extremo que se le hubiera tomado por un calabacino descansando entre dos calabazas gordas. Y era tan considerable el peso de todo aquello, que obligaba a su propietario a sentarse cuando se le levantaba y a levantarse cuando se acostaba.

          Así es que la esposa se aterró tanto al ver aquello, que hubo de emprender la fuga cuantas veces la llamó para hacer pruebas el santo hombre. Y exclamaba: "¿ Cómo quieres que me preste a ninguna prueba con esa herramienta cuyo solo impulso es capaz de perforar rocas de parte a parte?” Y el pobre hombre acabó por decirle: "¡Oh muy execrable! ¿qué debo hacer con esto ahora? Tú tienes la culpa ¡oh maldita!" Ella contestó: "¡El nombre de Alah sobre mí y alrededor de mí! Reza por el Profeta, ¡oh anciano de ojos vacíos! ¡Pues por Alah!, que no tengo necesidad de todo eso, ni tampoco te dije que pidieras tanto! ¡Ruega, pues, al cielo que te lo disminuya! ¡Ese ha de ser tu segundo deseo!"
          El santo hombre alzó entonces los ojos al cielo, y dijo: "¡Oh Alah! te suplico que me libres de esta embarazosa mercancía y me evites la molestia que me proporciona!" Y al punto se quedó liso el vientre de aquel hombre, sin más señal de zib y de compañones que si fuera un joven impúber. Pero no le satisfizo aquella desaparición completa, ni tampoco a su esposa, que empezó a dirigirle invectivas y a reprocharle que la hubiera privado para siempre de lo que la correspondía. Así es que llegó al extremo la pena del santo hombre, y dijo a su esposa: “¡Tú tienes la culpa de todo esto, obra de tus consejos insensatos! ¡Oh mujer falta de juicio! Yo tenía derecho a formular tres deseos ante Alah, y podía escoger a mi sabor lo que mejor me pareciera de los bienes de este mundo y del otro. Y he aquí que ya me fueron concedidos dos de mis deseos y estamos como si no hubiera pasado nada. ¡Y me encuentro peor que antes! ¡Pero como todavía tengo derecho a formular mi tercer deseo, voy a pedir a mi Señor que me reintegre lo que yo poseía en un principio!"

          Y se lo rogó a su Señor, que atendió su deseo. ¡Y se quedó él con lo que antes poseía!
          5. Por último, hagamos una recapitulación contestando, con los contenidos de las páginas 119-123 y 126-130 del libro, a estas preguntas:

          • Define Mester de clerecía
          • ¿Cómo se distinguen los textos de clerecía de los de juglaría?
          • ¿En qué se parecen?
          • Diferencias entre los Milagros de Nuestra Señora (Gonzalo de Berceo, siglo XIII) y el Libro de Buen Amor (Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, siglo XIV)
          • Contenido y estructura del LBA
          • Intencionalidad del LBA
          • ¿Qué otro autor del siglo de Juan Ruiz es importante destacar? ¿Qué escribe?
          • Cita las que, a tu juicio, son las dos aportaciones más importantes de Alfonso X el Sabio a la lengua y la literatura españolas.
          • ¿En qué se parecen Calila e Dimna, el Sendebar y el Libro de Buen Amor? ¿En qué se diferencian?
          • Explica la estructura de El conde Lucanor.

          Tras leer la estructura del Libro de Buen Amor, ve el comienzo de esta representación de la historia de don Melón y doña Endrina (hasta el minuto 1:30 al menos:

          A continuación, el protagonista de esta historia del arcipreste sufre mal de amores y se desespera. He aquí algunos fragmentos: 

          Mal de Amores
          Estrofas 588-607

          Estoy herido y llagado, por un dardo estoy perdido,
          en mi corazón lo traigo, encerrado y escondido;
          quisiera ocultar mi daño, pero moriré si olvido,
          ni aun me atrevo a decir quién es la que me ha herido.
          »La llaga no me permite a mí ni mirar ni ver
           y temo muchos peligros más de los que haya de haber;
          temo que daños muy grandes me podrán acaecer,
          médicos y medicinas no me pueden socorrer.

          Ella es la que me ha herido con saeta envenenada
           que me parte el corazón, en él la traigo clavada
          y mi fuerza voy perdiendo, pronto quedará agotada;
           la llaga más va creciendo, el dolor no mengua nada.

          Atrevíme con locura y con amor ahincado:
          lo confesé muchas veces y quedé muy desdeñado.
          No le satisface nada, muerto me tiene ¡cuitado!,
           si no fuese mi vecina, no estaría tan penado


          He perdido ya el color y mis sesos desfallecen,
          no tengo fuerzas, mis ojos hundidos desaparecer;
          si vos no me socorréis, mis miembros ya desfallecen.
          Respondióme doña Venus: — «Quienes saben amar, vencen.

           Decide entonces don Melón buscar ayuda: 

          Busqué trotaconventos, cual me mandó el Amor,
          de entre las más ladinas escogí la mejor.
          ¡Dios y la mi ventura guiaron mi labor!
          Acerté con la tienda del sabio vendedor.
          Pude dar con la vieja que había menester,
          astuta y muy experta y de mucho saber;
          ni Venus por Pánfilo más cosas pudo hacer
          de las que hizo esta vieja para me complacer.


          Puedes volver a ver el vídeo por el minuto 6:10: 


            
          En el minuto 10:15 la Trotaconventos aborda a doña Endrina.
          Finalmente, allá por el 20:20, encontramos el desenlace.

          Por último, llegan los consejos moralizadores: 

          Mujeres, las orejas poned a la lección,
          entended bien el cuento, guardaos del varón;
          cuidad no os acontezca como con el león
          al asno sin orejas y sin su corazón.

          [..] (Aquí se inserta esa fábula)

          Así, señoras mías, entended el romance;
          de amor loco guardaos, que no os coja ni alcance.
          Abrid vuestras orejas, el corazón se lance
          al amor de Dios, limpio, loco amor no lo trance.
          La que, por desventura, es o ha sido engañada,
          evite otra ocasión de caer en celada;
          de corazón y orejas no quiera ser privada,
          en ajena cabeza resulte escarmentada.
          De las muchas burladas aviso y seso tome,
          no quiera el amor falso, loca risa no asome.
          Al asno confiado, el lobo, al fin, lo come;
          (no me maldiga alguno; esto no se le encone).
          De la charla peligrosa huya la niña hechicera,
          pues de un granito de agraz resulta una gran dentera,
          de una nuez muy chica nace gran árbol de gran noguera;
           muchas espigas produce un grano de sementera.
          Por todo el pueblo circulan sobre ella los decires,
          muchos, después, la difaman con escarnios y reíres;
          mujer, si te digo esto no te enojes ni te aíres,
           mis cuentos y mis hazañas ruégote que bien los mires.
          Aplícate bien la historia de la hija del endrino;
          la conté por darte ejemplo, y no porque a mí avino.
          Guárdate de vieja falsa, de bromas con mal vecino;
          no estés con un nombre a solas ni te acerques al espino.




           
          6.  Comenta el texto anterior, prestando especial atención a los rasgos estilísticos. 

          ESTILO del LBA:

          Su libro refleja una cultura propia de los clérigos, usa un lenguaje rico, creativo, de variados registros (desde el popular y coloquial hasta el de la oratoria eclesiástica), de extenso léxico, que incluye términos en árabe andalusí de su época.
          Gusta de acumular sinónimos parciales y de ampliar los conceptos, recursos que se relacionan con las técnicas del sermón.

          La verbosidad de Juan Ruiz se manifiesta en los siguientes rasgos: Gusto por las enumeraciones para dar colorido y variedad, la acumulación de sinónimos, el humorismo que se traduce en el empleo de juegos de palabras, diminutivos, refranes y fórmulas de tipo coloquial, que dan un sabor popular al relato. Además, Juan Ruiz sabe combinar la cuaderna vía con diversos metros populares de arte menor.





          Ahora estás en condiciones de elaborar un comentario. Lee el texto que encontrarás a continuación e identifícalo dentro de la historia de la literatura española, justificando tu respuesta. Debes citar rasgos formales y de contenido para adscribir el texto a una corriente y una época determinados.

          X

          Lo que ocurrió a un hombre que por pobreza y falta de otro alimento comía altramuces


          Otro día hablaba el Conde Lucanor con Patronio de este modo:

          -Patronio, bien sé que Dios me ha dado tantos bienes y mercedes que yo no puedo agradecérselos como debiera, y sé también que mis propiedades son ricas y extensas; pero a veces me siento tan acosado por la pobreza que me da igual la muerte que la vida. Os pido que me deis algún consejo para evitar esta congoja.

          -Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, para que encontréis consuelo cuando eso os ocurra, os convendría saber lo que les ocurrió a dos hombres que fueron muy ricos.

          El conde le pidió que le contase lo que les había sucedido.

          -Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, uno de estos hombres llegó a tal extremo de pobreza que no tenía absolutamente nada que comer. Después de mucho esforzarse para encontrar algo con que alimentarse, no halló sino una escudilla llena de altramuces. Al acordarse de cuán rico había sido y verse ahora hambriento, con una escudilla de altramuces como única comida, pues sabéis que son tan amargos y tienen tan mal sabor, se puso a llorar amargamente; pero, como tenía mucha hambre, empezó a comérselos y, mientras los comía, seguía llorando y las pieles las echaba tras de sí. Estando él con este pesar y con esta pena, notó que a sus espaldas caminaba otro hombre y, al volver la cabeza, vio que el hombre que le seguía estaba comiendo las pieles de los altramuces que él había tirado al suelo. Se trataba del otro hombre de quien os dije que también había sido rico.

          »Cuando aquello vio el que comía los altramuces, preguntó al otro por qué se comía las pieles que él tiraba. El segundo le contestó que había sido más rico que él, pero ahora era tanta su pobreza y tenía tanta hambre que se alegraba mucho si encontraba, al menos, pieles de altramuces con que alimentarse. Al oír esto, el que comía los altramuces se tuvo por consolado, pues comprendió que había otros más pobres que él, teniendo menos motivos para desesperarse. Con este consuelo, luchó por salir de su pobreza y, ayudado por Dios, salió de ella y otra vez volvió a ser rico.

          »Y vos, señor Conde Lucanor, debéis saber que, aunque Dios ha hecho el mundo según su voluntad y ha querido que todo esté bien, no ha permitido que nadie lo posea todo. Mas, pues en tantas cosas Dios os ha sido propicio y os ha dado bienes y honra, si alguna vez os falta dinero o estáis en apuros, no os pongáis triste ni os desaniméis, sino pensad que otros más ricos y de mayor dignidad que vos estarán tan apurados que se sentirían felices si pudiesen ayudar a sus vasallos, aunque fuera menos de lo que vos lo hacéis con los vuestros.

          Al conde le agradó mucho lo que dijo Patronio, se consoló y, con su esfuerzo y con la ayuda de Dios, salió de aquella penuria en la que se encontraba.

          Y viendo don Juan que el cuento era muy bueno, lo mandó poner en este libro e hizo los versos que dicen así:


          Por padecer pobreza nunca os desaniméis,


          porque otros más pobres un día encontraréis.



          7. Finalmente, propongo una actividad de realización voluntaria para subir nota: consiste en la elaboración de un comentario de texto siguiendo las pautas que aparecen en las páginas 136-137 del libro. Como modelo, podéis consultar el comentario resuelto en las páginas anteriores.