Para ver mejor el blog, puedes ampliar y reducir el tamaño pulsando a la vez las teclas Ctrl y + o -. Presionando además F11, aparecerá en modo de pantalla completa.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Texto para comentar

Éste es el texto que tenemos para comentar el martes 29. Aviso de que no es fácil, así que no olvidéis el procedimiento:
  1. Resumen, del cual extraemos el tema principal (si hay más de uno, podéis escoger el que os parezca);
  2. estilo y, por último,
  3. comentario crítico, en el que deben aparecer la valoración personal y la relación con otras manifestaciones artísticas o con nuestro tiempo.

Hala: esquema para ordenar las ideas e inspiración para desarrollarlas. Todo vuestro.

MERCUCIO : No, no es tan honda como un pozo, ni tan ancha como un pórtico, pero es buena, servirá. Pregunta por mí mañana y me verás mortuorio. Te juro que en este mundo ya no soy más que un fiambre. ¡Malditas vuestras familias! ¡Voto a...! ¡Que un perro, una rata, un ratón, un gato me arañe de muerte! ¡Un bravucón, un granuja, un canalla, que lucha según reglas matemáticas! ¿Por qué demonios te metiste en medio? Me hirió bajo tu brazo.

ROMEO : Fue con la mejor intención.

MERCUCIO : Llévame a alguna casa, Benvolio, o me desmayo. ¡Malditas vuestras familias. Me han convertido en pasto de gusanos. Estoy herido, y bien. ¡Malditas!

Sale [con BENVOLIO].

ROMEO : Este caballero, pariente del Príncipe, amigo entrañable, está herido de muerte por mi causa; y mi honra, mancillada con la ofensa de Tebaldo. Él, que era primo mío desde hace poco. ¡Querida Julieta, tu belleza me ha vuelto pusilánime y ha ablandado el temple de mi acero!

Solución

viernes, 25 de noviembre de 2011

El Príncipe


Reconoce el momento al que pertenece este fragmento y resúmelo:


Romeo mató a Tybal, éste mató a Mercucio: ¿quién pagará ahora el precio de esta sangre preciosa?

MONTAGÜE (670)

No Romeo, príncipe; él era el amigo de Mercucio. Toda su culpa es haber terminado lo que hubiera extinguido el ejecutor: la vida de Tybal.]

PRÍNCIPE

Y por esa culpa, le desterramos inmediatamente de Verona. Las consecuencias de vuestros odios me alcanzan (671) (672); mi sangre corro por causa de vuestras feroces discordias; pero yo os impondré tan fuerte condenación que a todos os haré arrepentir de mis quebrantos. No daré oídos a defensas ni a disculpas; ni lágrimas, ni ruegos alcanzaran gracia (673); [excusadlos pues. Que Romeo se apresure a salir de aquí, o la hora en que se le halle será su última.] Llevaos ese cadáver y esperad mis órdenes. La clemencia que perdona al que mata, asesina.

(Vanse todos.)


Lee ahora este artículo y, relacionando ambos textos, comenta el tema.